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Ahorrar es el objetivo de muchas personas que desean cumplir sus sueños o simplemente contar con un respaldo de dinero para imprevistos, para el futuro o para complementar su jubilación. Pero ahorrar no es nada fácil. Por eso los seguros ayudan a ahorrar de forma más sencilla, más sistemática y constante en el tiempo. Para difundir las ventajas de los seguros para ahorrar la asociación de aseguradoras UNESPA ha lanzado una iniciativa titulada “Ahorrar da mucha vida”.
 
Esta iniciativa se encuadra dentro de todos los proyectos de educación financiera de UNESPA, y se centra en explicar con claridad la importancia de ahorrar para la jubilación y cómo los seguros pueden ayudar a acumular ese ahorro. Este proyecto cuenta con su propio portal web donde se incluye una aplicación que ayuda a recomendar los productos de ahorro para la jubilación que se ajustan mejor a las necesidades de cada persona.
 
En el proyecto de “Ahorrar da mucha vida” se explica cómo se puede ahorrar para la jubilación, cuál es el seguro de ahorro más adecuado para ti y cuáles son los distintos tipos de seguros para ahorrar por su disponibilidad, fiscalidad y seguridad. En el portal web de “Ahorrar da mucha vida” se recoge una serie de preguntas frecuentes sobre el ahorro y el seguro con sus respuestas. Estas preguntas son del tipo “¿qué diferencia hay entre un plan de pensiones y un plan de previsión asegurado (PPA)” o “¿puedes contratar más de un producto de jubilación”. Además, de forma muy gráfica, se explican los seguros de ahorro que un particular puede contratar directamente y aquellos seguros de ahorro que puede contratar una empresa para sus empleados.
 

Cuando se produce un accidente de coche y hay personas que sufren daños se inicia un proceso de valoración de los daños y de los perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación. El cálculo de estas indemnizaciones a las que una persona tiene derecho como consecuencia de sufrir un accidente de tráfico se basa en unas tablas. Estas tablas se actualizan anualmente y son las que se tienen en cuenta a la hora de calcular la indemnización en un accidente de tráfico.
 
Relacionado con la valoración de daños este tipo de accidente surge la figura del baremo de tráfico. Este baremo se refiere al conjunto de reglas recogidas en la ley que permiten calcular y fijar la cuantía de las indemnizaciones que le corresponden a una persona que haya sufrido un accidente de tráfico. Una fecha importante para el baremo es el año 2016 que fue cuando empezó a aplicarse un nuevo sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación. Este nuevo sistema ha supuesto un importante cambio en la valoración de las indemnizaciones en los accidentes de tráfico.
 
Realmente el cálculo de la indemnización en un accidente de tráfico es complejo. Para facilitar este cálculo de la indemnización por accidente de coche existe una aplicación denominada “App Baremo”. Esta aplicación sirve para calcular las indemnizaciones correspondientes a las víctimas de siniestros de tráfico bajo el sistema de valoración del daño personal por accidentes de circulación. Distintas organizaciones del sector asegurador como la asociación empresarial de aseguradoras UNESPA, la entidad tecnológica del sector asegurador TIREA o el Consorcio de Compensación de Seguros han participado en el proyecto de desarrollo de esta útil aplicación.
 
La aplicación se puede descargar a través de Chrome App, Google Play y App Store.

 

En esta vida casi todas las cosas tienen un precio: comer, vivir en una casa, encender la luz, desplazarse en transporte, … y hasta morirse. Sí, la muerte está rodeada de una serie de gestiones y procesos que tienen sus costes y su precio. Y generalmente, un funeral, un entierro o una incineración no son precisamente baratos.
 
Además de que la muerte implica dejar de vivir, también implica gestionar todo lo relacionado con la persona fallecida. Esto conlleva desde la gestión del cuerpo fallecido (bien se vaya a enterrar o a incinerar), la gestión del ritual religioso en caso de celebrarse, la asistencia legal a los familiares del difunto, el traslado del fallecido del lugar de la muerte hasta la funeraria,… y ya no digamos nada como la persona fallezca fuera de España y sea necesario repatriar su cuerpo a su lugar de origen. Gastos, gastos y más gastos… que alguien tiene que pagar. Por esto mismo tiene su razón de ser la existencia del seguro de decesos, para cubrir estos gastos y para gestionar un montón de cuestiones en un momento muy delicado para los familiares de la persona fallecida. La prueba es que este seguro es tan útil y tan popular que más del 60% de las personas que mueren en España tienen un seguro de decesos que les gestiona todo lo relacionado con su fallecimiento.
 
Pero todos estos gastos no son igual de caros en todos los sitios. Hay importantes variaciones de precios en función del lugar. Por lo tanto, no cuesta lo mismo morirse en un sitio que en otro. Es exactamente lo mismo que vivir, ya que no es lo mismo el coste de la vida en un sitio que en otro.
 
¿Dónde es más caro morirse? Gerona, Madrid, Barcelona, Lérida y Huesca son los sitios donde hay que rascarse más el bolsillo ante un fallecimiento. Es decir, los entierros y las incineraciones son más caras en la zona noreste del país junto con Madrid. Si nos fijamos en las ciudades con más de 250.000 habitantes nos encontramos que Madrid, Vigo y Valencia son las que tienen precios más altos para los servicios funerarios.
 
Pero también hay zonas y ciudades donde morirse es más barato que la media. Aquí nos encontramos Zamora, Santa Cruz de Tenerife, Palencia, Soria y Cuenca. Entre las ciudades más baratas para realizar un entierro o una incineración están Bilbao, Murcia, Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Córdoba y Málaga.
 
En conclusión, no es lo mismo morirse en una ciudad que en otra ni el precio de los servicios funerarios son los mismos en una zona que en otra. Hasta para morirse hay sitios más baratos y más caros.
 

Bonus malus, pérdidas pecuniarias, lucro cesante, extorno, mora o a primer riesgo son solo algunos de los términos del seguro incomprensibles para la mayoría de las personas. Sin lugar a dudas para interpretar correctamente las coberturas y garantías de una póliza de seguros había que ser un experto en seguros. Pero esto está llegando a su fin con la iniciativa de UNESPA, la asociación de las empresas de seguros, para simplificar el lenguaje que se usa en el sector asegurador y que los asegurados puedan entender mejor los productos que contratan. Esta iniciativa tan útil la han denominado “Seguro de entendernos” y tiene su propio portal web.

Las empresas de seguros han realizado un gran esfuerzo para poder comunicarse y hacerse entender ante sus clientes. El primer paso que han dado ha sido simplificar de forma muy importante el lenguaje empleado en los documentos que se entregan a sus clientes. Aquellos términos más técnicos y más difíciles de comprender para la mayoría de las personas se han sustituido por palabras más accesibles y comprensibles para todas las personas. Su objetivo es acercar el sector a sus clientes y mejorar la comunicación con términos fáciles de entender.  
 
En este proyecto de mejora de la comunicación por parte de las aseguradoras han participado más de 60 empresas de seguros, 24.000 personas que han realizado encuestas para identificar cuáles eran las palabras técnicas del sector asegurador que son más incomprensibles. Todo este trabajo se ha plasmado en que se han “traducido” al lenguaje de todos ni más ni menos que 51 términos técnicos de seguros. Estos 51 términos forman el primer diccionario de términos comprensibles del seguro, sin duda un gran paso para la mejora de la comunicación del sector asegurador y una herramienta muy útil para hacer la vida más fácil a los clientes de seguros.
 

¿Qué es la garantía de repatriación en un seguro de decesos? Es la garantía que contempla todos los gastos derivados de la repatriación del fallecido de un país a otro previamente fijado en el contrato para su entierro o incineración.
 
En la garantía de repatriación no importa en qué lugar del mundo se produzca el fallecimiento. Con esta garantía, el traslado hasta el cementerio elegido en España se realiza desde cualquier parte del mundo.
 
Esta garantía de repatriación es muy útil y necesaria si el fallecimiento se produce en el extranjero. Los trámites con las autoridades del país para llevar a cabo el traslado pueden ser complejos y el coste económico (aparte del emocional) para la familia sería muy elevado (pasando a ser la partida de mayor cuantía de todas las que conforman un entierro) de no contar con esta cobertura. De ahí su importancia. Con la garantía de repatriación en el seguro de decesos se tiene garantizado este servicio completo, incluyendo los trámites con las autoridades (ya sean españolas o extranjeras).
 
Otra ventaja muy importante de esta garantía es cuando es necesaria la presencia de un familiar o una persona cercana del tomador del seguro para reconocer el cuerpo del fallecido. Con esta garantía se cubren todos los gastos de esta persona para que se desplace hasta el lugar del fallecido y poder continuar con todo el proceso de repatriación del cuerpo.
 
La garantía de repatriación no solo se incluye en los seguros de decesos. Esta garantía es tan útil que se tiene en cuenta en otros tipos de seguros como son los seguros de asistencia en viaje, los seguros de accidentes, los seguros de salud o los seguros de coche.
 

Contratar un seguro se puede convertir en una verdadera aventura. Distintos precios, distintas coberturas, distintos términos (algunos de ellos incomprensibles para la mayoría de los mortales), … Cada vez hay más necesidad de contratar un seguro, a veces por obligación legal como el seguro del coche y otras veces por las ventajas que tiene como el seguro de hogar, el de viaje, el de salud o los de vida. Los amplios servicios que incluyen los seguros y la seguridad de estar tranquilo con una buena póliza son grandes atractivos que hacen que aumente el número de personas que termina decidiéndose por contratar uno o varios.
¿En qué nos tenemos que fijar a la hora de contratar una póliza de seguros? Aunque los factores que influyen en el precio de un seguro y la comparación entre productos aparentemente similares pueden llegar a ser muy complejos, hay una serie de puntos a tener en cuenta cuando contratemos un seguro:
 

Las coberturas y garantías de la póliza. Son las prestaciones de una póliza y los riesgos que están cubiertos por el seguro. A veces los aseguradores no son conscientes de todo lo que pueden tener cubierto, como ocurre en ocasiones con el seguro de hogar que tienden cada vez más a ampliar sus garantías y coberturas.

 

Los periodos de carencia. Es el periodo en el que todavía no se puede disfrutar de la cobertura. Los periodos de carencia pueden llegar a ser muy importantes como en el seguro de salud, que hasta pasado varios meses el asegurado no se puede beneficiar de determinadas garantías.

 

Las exclusiones. Son los riesgos que no tienen cobertura o riesgos que teniendo cobertura en la póliza pueden a llegar no tener cobertura si se dan determinadas condiciones. Cada vez hay menos letra pequeña en los contratos y en las pólizas se aclaran cada vez más aquellos riesgos que quedan excluidos de cobertura. Quizás un asegurado busca contratar un seguro para cubrir determinados riesgos y por no leer la póliza y por no contar con el asesoramiento adecuado descubre que no está cubierto como necesita después de contratarla.

 

Los límites económicos de protección. Son los importes de dinero que marcan el tope a partir del cual no tiene cobertura en la póliza. Estos límites pueden llegar a influir mucho en el precio del seguro. A veces ocurre que el asegurado buscando ahorrar dinero en el pago del seguro reduce los límites y cuando necesita el seguro ante un siniestro se siente desprotegido porque los límites económicos no le permiten estar totalmente cubierto.

 
Por lo tanto, antes de firmar un contrato de seguro es muy importante revisar estos cuatro puntos y contar con el asesoramiento profesional adecuado para luego no llevarse sorpresas poco agradables.

 

Elegir el mejor seguro de decesos por calidad y precio es un reto que no es sencillo conseguir. ¿En qué nos tenemos que fijar para elegir la mejor póliza de decesos? Este es la pregunta clave que nos planteamos a la hora de decidir qué debe incluir un buen seguro de decesos.
 
Contratar un buen seguro de decesos es una decisión que sin lugar a dudas tiene importantes beneficios en el futuro. Además, contratar una póliza que permita elegir las garantías que mejor se adaptan a las necesidades es otra ventaja a tener en cuenta a la hora de comprar un seguro de decesos.
 
Lo más habitual que encontramos en una póliza de decesos son las coberturas de servicio funerario y traslado nacional. Estas dos garantías son imprescindibles en una buena póliza de decesos ya que son la base del servicio que ofrece cuando llega el momento de hacer uso de este seguro.
 
Una buena garantía de servicio funerario es aquella prestación de servicio fúnebre en todas las localidades del territorio español. En función de los usos y costumbres de cada localidad, en todo el territorio español, es importante que el seguro se adapte a las necesidades y deseos de enterramiento de cada unidad familiar (nicho, lápida, incineración, coches de acompañamiento, ceremonia religiosa o de otro tipo, etc.), garantizando el mejor servicio.
 
Una buena garantía de traslado es aquella que lo realiza a cualquier cementerio en España desde cualquier parte del mundo. Esta cobertura cobra especial relevancia si el fallecimiento se produce en el extranjero. Los trámites con las autoridades del país para llevar a cabo el traslado pueden ser complejos y el coste económico (aparte del emocional) para la familia sería muy elevado (pasando a ser la partida de mayor cuantía de todas las que conforman un entierro) de no contar con esta cobertura.
 
A estas dos coberturas es muy importante añadir la de repatriación, por la que en caso de que el asegurado falleciera en el extranjero es trasladado a España.
 
A partir de estas tres coberturas principales de una buena póliza de decesos tenemos que valorar otras garantías complementarias como la asistencia en viaje o la gestión de los servicios jurídicos.
 
Un buen seguro de decesos incluye la garantía de asistencia en viaje. Si en el transcurso de un viaje, en España o en cualquier parte del mundo, alguno de los asegurados falleciera, o sufriera un accidente, o padeciera una enfermedad grave, se garantizan unos servicios de asistencia imprescindibles para estos casos (traslado de acompañante para repatriación del fallecido, repatriación sanitaria en caso de accidente o enfermedad grave, billete de avión para acompañante en caso de accidente o enfermedad grave, gastos médicos de urgencia, envío de medicamentos…).
 
La garantía de gestión de servicios jurídicos puede llegar a ser muy útil en este tipo de seguros. En un momento tan difícil como es el fallecimiento de un ser querido, es imprescindible que haya un equipo de personas al servicio de la familia que se ocupen de todo lo necesario para hacer más liviana la carga de la pérdida. Los trámites burocráticos y administrativos que conllevan un fallecimiento son largos y farragosos (certificados de defunción, de nacimiento, de matrimonio, de últimas voluntades, solicitud y tramitación de pensiones de viudedad, orfandad, jubilación, incapacidad e invalidez…).
 
Existen seguros de decesos que todavía son más completos e incluyen asistencia médica y asistencia dental. Estos servicios incluyen servicios gratuitos para el asegurado y también descuentos importantes en otros servicios sanitarios. Otros seguros incluyen la garantía de redactar un testamento. Esta garantía ofrece la posibilidad de elaborar o modificar el testamento coordinando la firma en una Notaria próxima al domicilio del asegurado.
Además de las coberturas de un buen seguro de decesos hay que valorar otros aspectos como son la solvencia, experiencia en decesos y reputación de la compañía de seguros, las promociones que puedan ofrecer en un determinado momento, la calidad del servicio de atención al cliente de la aseguradora y la posibilidad de contratar online el producto. Finalmente, la relación calidad precio del seguro será un factor muy importante a la hora de contratar un buen seguro de decesos.
 

 

Es fácil encontrar seguros de decesos muy baratos. Los precios de los seguros están directamente influidos por las coberturas y garantías que ofrecen. Es muy sencillo: a más coberturas y garantías lo natural es que el precio del seguro sea mayor, y a menos coberturas y garantías el precio tiende a ser menor, en general. Pero hay algunas coberturas a las que no es aconsejable renunciar por pagar un poco menos. Una de estas coberturas que son recomendables contratar en un seguro de decesos es la de repatriación, especialmente para aquellas personas que viajan al extranjero.
 
No se suele escoger la hora ni el lugar donde una persona muere, pero un fallecimiento en el extranjero requiere el traslado del cuerpo a España, y eso no es nada barato. Según un informe de UNESPA, la asociación de empresas de seguros, recoge que el traslado de un cadáver dentro el territorio nacional tiene un coste de 424 euros. En cambio, repatriar un cuerpo desde el extranjero es realmente mucho más costoso. En concreto, el coste de repatriar un cuerpo desde el extranjero a España ronda los 6.000 euros. De hecho, cada año, las compañías de seguros españolas gestionan en torno a 500 repatriaciones.
 
Una póliza de decesos que sea completa tiene que incluir la cobertura de repatriación. Para esta garantía no importa en qué lugar del mundo se produzca el fallecimiento. Con la cobertura de repatriación el traslado hasta el cementerio elegido en España se realiza desde cualquier parte del mundo.
 
Esta cobertura de repatriación cobra especial relevancia si el fallecimiento se produce en el extranjero. Los trámites con las autoridades del país para llevar a cabo el traslado pueden ser complejos y el coste económico (aparte del emocional) para la familia sería muy elevado (pasando a ser la partida de mayor cuantía de todas las que conforman un entierro) de no contar con esta cobertura. De ahí su importancia. Es muy importante también que esta cobertura de repatriación incluya la gestión de los trámites con las autoridades (ya sean españolas o extranjeras).
 
Después de este análisis sobre la importancia de esta garantía en la póliza de decesos cabe preguntarse si en el seguro decesos contratado incluye la cobertura de repatriación.
 
 

Viajar en un bus, en un tren o en cualquier transporte colectivo puede ser rutinario sin vamos a trabajar, pero fabuloso si estamos de vacaciones y parte del encanto del viaje es el propio medio en el que nos movemos. Ahora bien, a veces hay accidentes y es entonces cuando nos preguntamos ¿con qué seguro cuenta el vehículo que me lleva y qué me cubre? Como más vale prevenir que curar y afortunadamente el seguro nos rodea allá donde vayamos, los vehículos tienen obligación de contar con un seguro obligatorio.

Entonces, ¿los billetes de transporte para viajar incluyen seguros? Efectivamente, los viajeros de un medio de transporte público están protegidos por un seguro especial. Este seguro se conoce como seguro obligatorio de viajeros (SOV). Este seguro lo tienen que contratar aquellos servicios de transporte con igual o mayor número de 9 viajeros en vehículos automóviles y también los vehículos no automóviles independientemente del número de personas que viajen en él. Nos referimos a autobuses, trenes de metro, autocares, embarcaciones, trenes, ferris, teleféricos, funiculares, telesillas, …

Este seguro obligatorio de viajes cubre la responsabilidad civil que se puede atribuir a las empresas transportistas, a los conductores del vehículo y a terceros por los daños a viajeros en caso de accidente. Uno de las garantías más importantes de este seguro es que protege a los viajeros ante posibles lesiones corporales durante el viaje, la asistencia sanitaria en caso de accidente e indemnizaciones en casos de incapacidades permanente o temporal y fallecimiento del viajero relacionado con el viaje.

¿Qué ocurriría si viajo en un medio de transporte público que no tiene contratado el seguro obligatorio de viajeros y tengo un accidente con lesiones? En primer lugar, la empresa transportista estaría cometiendo un delito ya que este seguro es de obligatoria contratación. Las lesiones que sufrieran los pasajeros serían cubiertas por el Consorcio de Compensación de Seguros.

Los viajeros contamos con la tranquilidad de que al comprar un billete para viajar estamos asegurados desde el primer momento. Con este seguro obligatorio para las empresas de transporte colectivo, los propios billetes de transporte lo tienen que incluir.
Además del seguro obligatorio de viajeros, las empresas que se dedican al transporte están obligadas a contratar otros seguros como es el seguro del vehículo y seguros de responsabilidad civil empresarial.
 

Vale más un mal acuerdo que un buen juicio. Pero con juicio o sin él cuando hay problemas importantes tenemos que echar mano de un abogado. Y a veces no nos podemos llegar ni a imaginar lo compleja que puede llegar a ser la justicia… y también lo costosa que puede llegar a ser. Y aquí si que no podemos hacernos pasar por abogados porque el Derecho es muy amplio y requiere de verdaderos profesionales y muy especializados para poder interpretarlo correctamente y poder llevar a buen puerto un problema en el ámbito jurídico. Entonces, ¿cómo me puede ayudar un seguro en esta situación? Pues para estas situaciones existen los seguros de defensa jurídica.

El seguro de defensa jurídica es uno de los más extendidos en el mercado asegurador español, contando con más de tres millones de asegurados. Pero en realidad el número de personas que se pueden beneficiar del seguro de defensa jurídica es más elevado. ¿Por qué? porque este seguro tiene que ver, y mucho, con otros seguros ya que es frecuente que esté incluido en la cobertura de seguros muy masivos como son el seguro de automóvil o el seguro de hogar.

El seguro de defensa jurídica funciona de forma similar a otros seguros como es el seguro de salud. La prestación de este seguro consiste en que cuando el asegurado tiene un problema de naturaleza jurídica, la compañía de seguros le proporciona un abogado adecuado para poder ayudarle. Por lo tanto, los seguros de defensa jurídica se necesitan cuando el asegurado tiene un problema y necesita un abogado.

¿Qué problemas pueden cubrir los seguros de defensa jurídica? Pues exactamente los problemas más cotidianos que se suelen dar en los juzgados y que tratan los abogados: reclamaciones, consultas y sanciones fiscales, multas, problemas matrimoniales, fraudes en consumo de bienes y servicios, herencias, relaciones familiares, …

Algunas coberturas más comunes que incluyen los seguros de defensa jurídica son:

Defensa de temas civiles, laborales y penales.
Reclamaciones por conflictos relacionados con consumo.
La redacción, edición y revisión de textos de naturaleza legal.
Asesoramiento jurídico por teléfono sobre temas más cotidianos como herencias, familiares, alquileres, …
Temas relacionados con la vivienda y las comunidades de vecinos.
Permitir que el asegurado pueda elegir abogado y procurador, dentro de unos límites.

El asesoramiento jurídico por teléfono es una de las prestaciones más demandadas en el seguro de defensa jurídica. Otro tema importante en este tipo de seguros son las garantías de la póliza relacionadas con el pago de gastos urgentes derivados de un proceso judicial y el proceso de las apelaciones, recursos y transacciones.

Sin lugar a dudas, ante un problemón legal lo mejor es contar con el respaldo de un seguro de defensa jurídica.